domingo, 22 de enero de 2012

PARE, por favor, y gracias

En algunas ciudades, las señales de PARE dicen ALTO, o STOP. La idea de la señal de PARE es esa, que el automovilista se detenga, frene, se fije si no viene alguien en la vía que tiene prelación y, una vez confirmada la vía franca, arranque y continúe su camino.

Pero en Colombia no es así, desafortunadamente. La gente, en los cruces donde deben detenerse obligatoriamente, se limita a reducir la velocidad y continuar avanzando si ven que "alcanzan" a pasar si un vehículo viene por la vía que tiene prioridad, o a "asomar la trompa" con la esperanza de que quien avanza por la otra vía se detenga para cederles el paso.

Este comportamiento afecta significativamente la movilidad, porque impide el flujo normal en las vías que tienen prelación. Todos acaban reduciendo la velocidad o haciendo quites a quienes se pasan por alto las señales de PARE, bien sea por cultura, o porque no las ven, o se hacen los que no las ven.

Una solución a este problema es revisar la señalización y, además, evaluar claramente cuáles son las vías que deben tener prelación (hay muchas señales de PARE en vías que deben tener prelación, y muchas vías que no deben tener prelación carecen de esas señales).

Las señales actuales de PARE no son asertivas, por decirlo de alguna manera. Su tamaño es muy reducido, su pintura se ha desvanecido con el tiempo, y su colocación en las esquinas  no es la más acertada, pues suelen estar demasiado distanciadas del punto de cruce, razón por la cual los conductores no hacen el pare completo, sino que se limitan, cuando lo hacen, a reducir ligeramente la velocidad y continuar avanzando, con la amenaza que eso significa para quienes se desplazan por la vía prioritaria.

Creemos que aumentar ligeramente el tamaño de las señales de PARE, ubicarlas más estratégicamente, y dotarlas de pintura y acabados reflectivos que aumenten su visibilidad, ayudaría significativamente a concientizar a los conductores sobre la necesidad de observar la señal y DETENERSE en aquellos cruces, de tal forma que los demás puedan avanzar con confianza y fluidamente.

Claro que más adelante habrá que considerar otro problema, y es el de los cruces en los que es necesario detenerse en las cuatro esquinas. En países donde se respeta la norma del PARE, que es detenerse por completo ahí donde se indica, existen señales de PARE en las cuatro esquinas, y el derecho a avanzar lo tiene el vehículo que primero llega a la intersección. Esto requiere no solamente tener claridad sobre la norma, sino haber interiorizado el propósito de la misma y entender que el detenerse en las intersecciones no solamente es cuestión de seguridad, sino también de ayuda a la movilidad.

En otros países, particularmente en los europeos, en lugar de los pares de cuatro vías existen las aquí conocidas "glorietas", que funcionan a las mil maravillas cuando las personas respetan la norma de darle prelación a quienes ya están circulando por la circunferencia.

Del comportamiento de los conductores frente a las señales de PARE, y del manejo de éstas que hagan las autoridades del tránsito para que sean visibles y se hagan respetar, puede depender una mejora sustancial en la circulación de los vehículos y la seguridad de sus ocupantes.